Café de especialidad y encuentros cotidianos

Un buen café hace espacio para lo que importa.

Granos recién tostados, pan salido del horno y una mesa lista para tus mañanas, tus conversaciones y esas pausas que te devuelven al presente.

Descubrir la carta
Un lugar para bajar el ritmo

En Café Amarillo creemos que una buena taza no tiene que ser complicada: basta con ingredientes cuidados, manos atentas y tiempo para disfrutarla.

Nuestra casa

Del grano a la taza, todo empieza con atención.

Nos gusta conocer lo que servimos y cuidar cada parte del recorrido, desde el origen del café hasta la sonrisa con la que llega a tu mesa.

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    Elegimos con curiosidad

    Buscamos cafés con identidad, aromas honestos y una historia que merezca ser contada.

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    Tostamos con paciencia

    El tueste respeta el carácter de cada grano para que sus sabores puedan hablar por sí solos.

  3. 3
    Preparamos al momento

    Cada método tiene su ritmo. Medimos, esperamos y servimos cuando la taza está lista.

  4. 4
    Dejamos que suceda

    El resto lo pones tú: una idea, una conversación, un libro o simplemente un rato sin prisa.

Elige tu momento

Una mesa para cada tipo de pausa.

Ven como estés. Aquí hay café para empezar el día, concentrarte un rato o alargar una buena conversación.

Primer café

La barra se llena de aromas, las tazas empiezan a sonar y el barrio despierta poco a poco.

Una mesa tranquila

Un rincón para leer, escribir, trabajar o dejar que una idea termine de aparecer.

Después de todo

La tarde baja de volumen. Queda algo dulce, una bebida fría y tiempo para compartir.

Para encontrarnos

Te esperamos por aquí.

Horario
Lunes a viernes, de 7:30 a 19:00. Sábados y domingos, de 8:00 a 20:00.
En la barra
Espresso, filtrados, bebidas frías y opciones para acompañar.
El ambiente
Luz cálida, mesas compartidas y rincones para quedarte un rato.
La invitación
Ven con alguien, ven a solas o ven sin plan. Siempre hay una taza esperando.